Capítulo 5: “Para que me quieras como quiero”
Euge: ¿Qué pasa amiga? Lo conoces?
Lali: No tenía ni idea que es tu hermano –reí-
Euge: Eso es porque no te acordás –él la codeo- Bueno che, sólo decía.
¿?¿?: No le des bola, como estás?
Lali: Bien, creo. Pero, como que son hermanos? – Estaba extrañadísima, desde que la conozco a Euge que nunca me dijo que tuviera un hermano-
Euge: Amiga, vos te acordás de algo?
Lali: No, pero son como muy distintos y las veces que fueron al sanatorio no dijeron nada –tenía que zafar de alguna manera-
Euge: Cómo que fuiste al sanatorio Peter!? –lo dijo como retándolo, como si visitarme estaba mal, cada vez estaba más confundida-
Peter: Quería verla! Tan mal está? –Ahora sí que no entendía nada, él me conocía, pero de dónde si yo recién me entero de su existencia-
Euge: Después hablamos, vamos que se hace tarde?
–Se dio vuelta en su asiento y no dijo más nada en todo el camino. Algo raro había en todo esto y yo lo iba a averiguar. Euge tenía un hermano, que no solo no conocía, sino que es Peter y que él me conoce a mí…-
Peter: -20 minutos después estacionó el auto en frente del colegio- Bueno señoritas, llegamos.
Euge: Gracias hermanito –le dejo un beso en su mejilla- Después nos vemos?
Peter: Queres que las pase a buscar? –sonrió-
Euge: Por mi no hay drama, vos amiga?
Lali: No es necesario, creo recordar el camino a mi casa –seguía con mi cabeza agachada- si no tomo un taxi –sonreí apenas-
Euge: Para que vas a gastar si a mi hermano no le cuesta nasa, además se hicieron amigos, o no?
Peter: -ya estábamos abajo del auto, frente al colegio, y él fijó su mirada en mí- Si –suspiró- amigos… -reanimándose- Entonces, las vengo a buscar?
Euge: Si –sonrió mostrando todos sus dientes y le dio un beso sopapa en la mejilla de su hermano-
Lali: -dedicándoles una tenue sonrisa-Me queda otra opción –negaron- Okey, páseme a buscar señor –sonreí y deje un besito en su mejilla-
-Nos saludamos e ingresamos al colegio, cuando entramos al aula me senté al lado de Euge, ella intentaba explicarme como era todo, quienes eran mis compañeros. Durante el recreo las chicas me contaban cosas de mi vida y yo tenía que hacer la que les prestaba atención y cada tanto preguntaba, tenía que disimular. Así se paso la mañana, entre viejos recuerdos, cosas nuevas; no me gusta mentirles a las únicas personas que siempre estuvieron conmigo, pero no podía decirles la verdad, no si quería seguir con mi plan. Cuando salimos, no sólo estaba Peter esperándonos, había una sorpresa para mí… -
Lali: -al verlo quedé shockeada- No puede ser! Caradurismo en persona!
Euge: Quién es el cara dura?
Lali: Pablo! –Reaccioné- eh, yo… [Pensamiento: no puede ser, ya metí la pata y ahora?]
Euge: Cómo?! No era que no te acordabas de nadie?!
-Euge es mi mejor amiga, casi como una hermana y me conoce demasiado.
Seguro que no se creyó mi mentira y estuvo esperando el momento para atraparme-
Lali: eh, no, yo, lo que pasa… -cada vez me ponía más nerviosa, como le explicaba todo?-
Euge: a mi no Mariana, pero ahora no importa porque ya van a venir los demás, vamos que nos espera Peter –estaba algo enojada y decepcionada, y tenía razón-
Lali: Euge, yo…
Euge: Vos nada, no me hables. Subí al auto y no me dirijas la palabra –claramente estaba enojada-
-Subimos al auto, pase de largo a Pablo, en este momento lo que menos me importaba era hablar con él, ahora lo que más me importaba era Euge, tenía que explicarle las cosas-
Peter: Amiga, llegamos –y sí, dentro de todos mis pensamientos habíamos llegado a mi casa, él me sonrió-
Lali: Si, gracias. Euge, podemos hablar? –ella no contestaba- Por favor, dejame explicarte amiga
Euge: -alterada- Ahora soy tu amiga!! No me hables más!! No te quiero escuchar!! Egoísta!!
Lali: Bajemos y hablemos, por favor quiero que entiendas –intente suplicarle-
Peter: Qué pasa acá? Euge por qué no hablas?
Lali: Deja Peter, no hay caso. Perdón.
Euge: -seguía alterada- Bajate y no pidas perdón!
-Me baje del auto y Peter me siguió-
Lali: Anda, no quiero que se altere más y menos que se enoje con vos –me senté en la puerta de mi casa-
Peter: -se sentó junto a mi- Qué paso?
Lali: Nada que no tenga solución –sonreí apenas y agaché mi cabeza-
Peter: -agarro mi mentón y levantó mi cara- Sabes que podes confiar en mi, no?
Lali: -suspiré y lo único que me salió fue abrazarlo- Gracias
-Bocina-
Lali: -saliendo del abrazo, quedamos a centímetros de distancia- Va a ser mejor que vayas.
Peter: Si vos me necesitas yo vuelvo enseguida.
-Bocina-
Lali: Anda mejor, gracias amigo
Peter: De nada –suspiró- amiga.
Lali: Algún problema con que seamos amigos?
Peter: -sonrió apenas- No, para nada. Espero que algún día confíes en mi.
Lali: Por qué decís eso?
Peter: Para que me cuentes que es todo esto.
-Bocina-
Peter: Pero mejor me voy antes de que la mate –rió-
Lali: Dale, después hablamos? –anoté mi número de cel en su celular, no pregunten porque hice eso-
Peter: Ahora esta mejor –me sonrió y anotó su número- Cualquier cosa que necesites me avisas.
(Peter)
-Me fui hacía el auto y la vi como Lali entró a su casa.
Llegamos a casa y no crucé palabra con Euge, no entendía que era lo que le estaba pasando. Subí a mi habitación y me recosté en la cama, a pensar…
Cómo hago para que ella vuelva a quererme como yo la quiero, no quiero ser sólo su amigo…
Euge interrumpió mis pensamientos entrando a mi habitación.-
Euge: Puedo pasar?
Peter: Si, vení sentate –haciéndole señas para que se sentase en la cama junto a mí- Me contás que te pasa?
Euge: No tengo ganas de hablar –miro hacia el rincón y vio mi vieja guitarra- Me cantas?
Peter: mmm... Hace mucho que no canto.
Euge: Dale, como cuando yo era chiquita –me puchereo-
Peter: Bueno está bien, pasámela –por la guitarra, y le dediqué una sonrisa-
“Podría transgredir, las fuerzas de Dios,
podría no ser yo si se precisa,
Podría contradecir, lo que diga mi voz,
podría ser el gato en tu cornisa,
Podría caminar en el fuego,
para que me quieras como quiero.
Pero soy el cero en tu izquierda, tu coartada,
Tu fusible siempre en reserva, no tengo nada,
Quiero ser el truco en tus trampas,
Quitarme el miedo, jugar tu juego, hacer lo que no puedo,
Para que me quieras como quiero…
…Te quiero como quieres, me quieres como puedes,
No quiero seguir queriendo así,
Te quiero como quieres, me quieres como puedes,
No quiero seguir queriendo así,
Te quiero como quieres, me quieres como puedes,
No quiero seguir queriendo así,
Te quiero como quieres, me quieres como puedes,
No quiero seguir queriendo así,
Para que me quieras como quiero…”
Peter: Cómo hago para que me quiera? –pensé en voz alta-
Euge: Quién?
Euge: ¿Qué pasa amiga? Lo conoces?
Lali: No tenía ni idea que es tu hermano –reí-
Euge: Eso es porque no te acordás –él la codeo- Bueno che, sólo decía.
¿?¿?: No le des bola, como estás?
Lali: Bien, creo. Pero, como que son hermanos? – Estaba extrañadísima, desde que la conozco a Euge que nunca me dijo que tuviera un hermano-
Euge: Amiga, vos te acordás de algo?
Lali: No, pero son como muy distintos y las veces que fueron al sanatorio no dijeron nada –tenía que zafar de alguna manera-
Euge: Cómo que fuiste al sanatorio Peter!? –lo dijo como retándolo, como si visitarme estaba mal, cada vez estaba más confundida-
Peter: Quería verla! Tan mal está? –Ahora sí que no entendía nada, él me conocía, pero de dónde si yo recién me entero de su existencia-
Euge: Después hablamos, vamos que se hace tarde?
–Se dio vuelta en su asiento y no dijo más nada en todo el camino. Algo raro había en todo esto y yo lo iba a averiguar. Euge tenía un hermano, que no solo no conocía, sino que es Peter y que él me conoce a mí…-
Peter: -20 minutos después estacionó el auto en frente del colegio- Bueno señoritas, llegamos.
Euge: Gracias hermanito –le dejo un beso en su mejilla- Después nos vemos?
Peter: Queres que las pase a buscar? –sonrió-
Euge: Por mi no hay drama, vos amiga?
Lali: No es necesario, creo recordar el camino a mi casa –seguía con mi cabeza agachada- si no tomo un taxi –sonreí apenas-
Euge: Para que vas a gastar si a mi hermano no le cuesta nasa, además se hicieron amigos, o no?
Peter: -ya estábamos abajo del auto, frente al colegio, y él fijó su mirada en mí- Si –suspiró- amigos… -reanimándose- Entonces, las vengo a buscar?
Euge: Si –sonrió mostrando todos sus dientes y le dio un beso sopapa en la mejilla de su hermano-
Lali: -dedicándoles una tenue sonrisa-Me queda otra opción –negaron- Okey, páseme a buscar señor –sonreí y deje un besito en su mejilla-
-Nos saludamos e ingresamos al colegio, cuando entramos al aula me senté al lado de Euge, ella intentaba explicarme como era todo, quienes eran mis compañeros. Durante el recreo las chicas me contaban cosas de mi vida y yo tenía que hacer la que les prestaba atención y cada tanto preguntaba, tenía que disimular. Así se paso la mañana, entre viejos recuerdos, cosas nuevas; no me gusta mentirles a las únicas personas que siempre estuvieron conmigo, pero no podía decirles la verdad, no si quería seguir con mi plan. Cuando salimos, no sólo estaba Peter esperándonos, había una sorpresa para mí… -
Lali: -al verlo quedé shockeada- No puede ser! Caradurismo en persona!
Euge: Quién es el cara dura?
Lali: Pablo! –Reaccioné- eh, yo… [Pensamiento: no puede ser, ya metí la pata y ahora?]
Euge: Cómo?! No era que no te acordabas de nadie?!
-Euge es mi mejor amiga, casi como una hermana y me conoce demasiado.
Seguro que no se creyó mi mentira y estuvo esperando el momento para atraparme-
Lali: eh, no, yo, lo que pasa… -cada vez me ponía más nerviosa, como le explicaba todo?-
Euge: a mi no Mariana, pero ahora no importa porque ya van a venir los demás, vamos que nos espera Peter –estaba algo enojada y decepcionada, y tenía razón-
Lali: Euge, yo…
Euge: Vos nada, no me hables. Subí al auto y no me dirijas la palabra –claramente estaba enojada-
-Subimos al auto, pase de largo a Pablo, en este momento lo que menos me importaba era hablar con él, ahora lo que más me importaba era Euge, tenía que explicarle las cosas-
Peter: Amiga, llegamos –y sí, dentro de todos mis pensamientos habíamos llegado a mi casa, él me sonrió-
Lali: Si, gracias. Euge, podemos hablar? –ella no contestaba- Por favor, dejame explicarte amiga
Euge: -alterada- Ahora soy tu amiga!! No me hables más!! No te quiero escuchar!! Egoísta!!
Lali: Bajemos y hablemos, por favor quiero que entiendas –intente suplicarle-
Peter: Qué pasa acá? Euge por qué no hablas?
Lali: Deja Peter, no hay caso. Perdón.
Euge: -seguía alterada- Bajate y no pidas perdón!
-Me baje del auto y Peter me siguió-
Lali: Anda, no quiero que se altere más y menos que se enoje con vos –me senté en la puerta de mi casa-
Peter: -se sentó junto a mi- Qué paso?
Lali: Nada que no tenga solución –sonreí apenas y agaché mi cabeza-
Peter: -agarro mi mentón y levantó mi cara- Sabes que podes confiar en mi, no?
Lali: -suspiré y lo único que me salió fue abrazarlo- Gracias
-Bocina-
Lali: -saliendo del abrazo, quedamos a centímetros de distancia- Va a ser mejor que vayas.
Peter: Si vos me necesitas yo vuelvo enseguida.
-Bocina-
Lali: Anda mejor, gracias amigo
Peter: De nada –suspiró- amiga.
Lali: Algún problema con que seamos amigos?
Peter: -sonrió apenas- No, para nada. Espero que algún día confíes en mi.
Lali: Por qué decís eso?
Peter: Para que me cuentes que es todo esto.
-Bocina-
Peter: Pero mejor me voy antes de que la mate –rió-
Lali: Dale, después hablamos? –anoté mi número de cel en su celular, no pregunten porque hice eso-
Peter: Ahora esta mejor –me sonrió y anotó su número- Cualquier cosa que necesites me avisas.
(Peter)
-Me fui hacía el auto y la vi como Lali entró a su casa.
Llegamos a casa y no crucé palabra con Euge, no entendía que era lo que le estaba pasando. Subí a mi habitación y me recosté en la cama, a pensar…
Cómo hago para que ella vuelva a quererme como yo la quiero, no quiero ser sólo su amigo…
Euge interrumpió mis pensamientos entrando a mi habitación.-
Euge: Puedo pasar?
Peter: Si, vení sentate –haciéndole señas para que se sentase en la cama junto a mí- Me contás que te pasa?
Euge: No tengo ganas de hablar –miro hacia el rincón y vio mi vieja guitarra- Me cantas?
Peter: mmm... Hace mucho que no canto.
Euge: Dale, como cuando yo era chiquita –me puchereo-
Peter: Bueno está bien, pasámela –por la guitarra, y le dediqué una sonrisa-
“Podría transgredir, las fuerzas de Dios,
podría no ser yo si se precisa,
Podría contradecir, lo que diga mi voz,
podría ser el gato en tu cornisa,
Podría caminar en el fuego,
para que me quieras como quiero.
Pero soy el cero en tu izquierda, tu coartada,
Tu fusible siempre en reserva, no tengo nada,
Quiero ser el truco en tus trampas,
Quitarme el miedo, jugar tu juego, hacer lo que no puedo,
Para que me quieras como quiero…
…Te quiero como quieres, me quieres como puedes,
No quiero seguir queriendo así,
Te quiero como quieres, me quieres como puedes,
No quiero seguir queriendo así,
Te quiero como quieres, me quieres como puedes,
No quiero seguir queriendo así,
Te quiero como quieres, me quieres como puedes,
No quiero seguir queriendo así,
Para que me quieras como quiero…”
Peter: Cómo hago para que me quiera? –pensé en voz alta-
Euge: Quién?
Peter: Nadie… -suspiré-

No hay comentarios:
Publicar un comentario